EL TEMPLE, LA RAZA Y LA PROFESIONALIDAD DE VÍCTOR PUERTO, TAPARON EL BOCHORNOSO ESPECTÁCULO DE JAVIER CONDE

En la tarde de ayer se celebraba el tradicional festival taurino en el bonito pueblo de Malagón. Nos consta el enorme esfuerzo que por parte del Ayuntamiento con su alcalde Adrián Fernández a la cabeza y de la empresa organizadora en la persona del matador de toros Aníbal Ruiz hacen para llevar a este pueblo un cartel atractivo de cara al aficionado y vecinos de Malagón.

Una vez todo dicho, tenemos que dejar claro que si ayer Víctor Puerto no está anunciado este festival hubiese sido una verdadera catástrofe.

Venía el malagueño Javier Conde después de haber toreado con su compadre Ponce en la feria de Málaga y haber matado o al menos eso creemos algunos festivales. Conde es cierto que es un torero artista y dejó muestra de ello en algunos detallitos sobre todo en su primer novillo. Pero lo que hizo ayer en Malagón  Javier Conde es faltarle el respeto a la profesión, al público que acudió a ver el festejo y pasó por taquilla y al ganadero, que para más inri le brindó el toro al mayoral de la ganadería, al bueno de Enrique Sánchez. Su primero se lo brindó al maestro Antonio Sánchez Puerto.

Lo de ayer de Conde fué bochornoso, un capeo de los malos, descompuesto, intentando pegarle navajazos traicioneros al animal para que doblase, fue impotencia y fue un verdadero escándalo. De multa gorda los navajazos infames que le dio al novillo y que al parecer la guardia civil no le sirvió para proponerlo para sanción, eso si, a la hora de solicitar el parte médico de Jonathan Anaya nos ponemos muy flamencos, en fin cosas de la vida.

Señor Javier Conde, quédese usted en su casa o siga acompañando a su compadre Ponce en su temporada pero no arrastre su carrera de la forma que lo hizo usted ayer y piense que ese puesto que usted ocupa, muchos lo necesitan y lo aprovecharían.

Un gran torero amigo personal mío me dijo en su día, “En la vida hay que saber llegar, saber estar y saber irse”, pues apliques el cuento don Javier Conde.

Capítulo aparte es el del novillero local Jonathan Anaya. En este portal y el que esto escribe no somos dudosos de defender a los toreros y ganaderías de la tierra, pero también siempre intentamos ser claros y no engañar a nadie y hoy a Jonathan no lo voy a engañar.

Esto de ser torero es lo más difícil del mundo y algunos se empeñan en intentar conseguirlo. Ayer Anaya que estuvo toda la tarde muy arropado con su público y sus paisanos no estuvo a la altura y ya van varias.

A pesar de cortar las dos orejas de su primer novillo, apenas consiguió ligar algunos muletazos por la mano derecha, la izquierda ni la cogió, nada, ni un intento. Tuvo suerte a la hora de matar a su primero y con una estocada caída muy efectiva el novillo rodó y su pueblo le regaló las dos orejas.

En el sexto algún lance suelto siempre con el pasito para atrás. En la segunda tanda de muletazos el novillo derrotó y Jonathan no continuó la lidia. Nosotros ayer pudimos ver el parte médico y no se apreciaba fractura, solo una distensión en la zona del escafoides, el caso es que el novillero local se quitó de en medio y terminó la faena el maestro Víctor Puerto que además tuvo el detalle de compartir las orejas con el lesionado, este tuvo la desfachatez de recogerlas y dar la vuelta al ruedo.

Jonathan ese no es el camino, debes replantearte tu futuro si no lo ves claro en el toro, hay muchas salidas profesionales muy dignas.

Y gracias a Dios en el cartel estaba anunciado Víctor Puerto, que como es costumbre en el iba vestido como los chorros del oro. Víctor demostró su madurez y su profesionalidad. Dibujó verdaderos carteles de toros tanto con la muleta como con el capote. Lo hemos dicho una y mil veces, es una pena que este torero ya no esté en el circuito de las grandes ferias. Pocos toreros a día de hoy torean con el capote como lo hace Puerto.

Su segundo novillo que brindó al alcalde de la localidad don Adrián Fernández no fue nada fácil pero Víctor lo metió en la canasta y le cortó el rabo. Sin gestos a la galería, centrado en lo suyo, Víctor Puerto ayer en Malagón dio una clase magistral de lo que es el toreo y todo ello sin llegar a tener un novillo totalmente colaborador.

Al final como director de lidia tuvo que pasaportar el sexto novillo por la lesión del novillero local y se entretuvo en cortar otras dos orejas.

Gran tarde de Víctor Puerto ayer en Malagón.

Plaza de toros de Malagón (Portátil) Más de media plaza.

Novillos de Mollalta (los tres primeros) y del Ventorrillo ( los tres últimos) bien presentados y de buen juego en general.

Javier Conde (oreja y tres avisos, toro que tuvo que ser apuntillado y gran bronca)

Víctor Puerto (dos orejas, dos orejas y rabo y dos orejas)

Jonathan Anaya ( dos orejas en el único que mató).

Crónica y galería fotográfica: © Manuel del Moral Manzanares

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